Definir el objetivo y la condición de referencia
La selección comienza por una pregunta operativa concreta: qué condición se busca cambiar y con qué indicador se observará el resultado. El periodo de referencia debe registrar tonelaje, alimentación, configuración del molino, consumo y eventos que puedan alterar la comparación.
Sin una línea base comparable, una diferencia de consumo o desempeño no puede atribuirse de forma responsable al medio de molienda.
- Objetivo e indicador acordados
- Periodo y condiciones comparables
Caracterizar mineral, alimentación y etapa de proceso
La dureza por sí sola no define la alternativa. La evaluación debe considerar, con la evidencia disponible, abrasividad, impacto, variabilidad del mineral, tamaño de alimentación y producto, etapa de molienda y restricciones del equipo.
Cuando falte una medición, conviene declararlo y convertirla en una necesidad de prueba, no reemplazarla con una suposición.
Comparar material, tamaño y condiciones de operación
Material, ruta de fabricación, tamaño y distribución de carga deben compararse como un conjunto. Una ficha técnica sirve para descartar incompatibilidades y formular preguntas, pero no sustituye la revisión de la aplicación.
Los campos de producto marcados como Confirmar con Ingeniería deben permanecer fuera de la decisión hasta resolver la fuente o la evidencia faltante.
Validar la alternativa mediante una prueba controlada
La prueba debe acordar alcance, duración, condiciones que deben mantenerse o registrarse y criterios de éxito. El resultado se interpreta junto con la estabilidad del proceso, no como una cifra aislada.
- Responsable y fechas de la prueba
- Método de medición y criterio de cierre
